Eduardo Eurnekian, usted decidió, invertir en hidrocarburos pero no en Vaca Muerta.
Eduardo Eurnekian: Yo no estoy en condiciones de iniciarme en este negocio con Vaca Muerta. He dicho que para resucitar esta vaca muerta se necesitan muchos miles de millones de dólares. Es la realidad. No hace que sea ni bueno ni malo el negocio: hace que no sea accesible para mí.
B: Coincido en lo que él dice. Cuando nosotros empezamos a trabajar en el petróleo, empezamos mucho más abajo de donde empezó él. Trabajamos con proveedores de servicio petroleros y fuimos aprendiendo el negocio. De eso hace ya, qué sé yo, cincuenta años. Hay que lograr una fracturación que sea eficiente, y para lograr una fracturación que sea eficiente hay que encontrar la fórmula de presión, qué fluidos se meten, qué agentes para mantener abierta la fractura. Las fracturas múltiples en pozos horizontales son tecnologías de después de 2000. Yo estoy produciendo en Estados Unidos pozos horizontales, pero son pozos que no tienen toda esa serie de fracturas, son nada más que pozos horizontales que producen. Las fracturas y el tipo de fracturas es lo que llevó, después de diez o 12 años, a que Barnett Shale pudiera producir, y es increíble lo que ha producido.

—En el momento que se hace económicamente viable, el crecimiento es geométrico.
B: Sí. Y bueno, cuando salió Barnett Shale, se fueron a Hensvick, que es otra área donde yo también estoy, y ahí empezaron a desarrollar con la misma receta que había sido exitosa en Barnett, pero no fue así. Cuando nosotros empezamos a perforar, agarramos la receta que traían de allá y lo hicimos, pero después nos dimos cuenta de que se podía optimizar porque es una arcilla distinta que la de Barnett. Y cuando el precio del gas bajó, todos se fueron a perforar petróleo, y entonces ahí salió Kelford, en Texas. Y hay zonas de Kelford muy buenas y hay zonas de Kelford que no sirven para nada.

—También en Brasil una tecnología hizo posible lo que antes era inviable económicamente y hoy en Brasil hay un boom, se dice que va a ser la Arabia Saudita del futuro, que tiene reservas incalculables. ¿Se puede comparar de alguna manera el Presal de Brasil con Vaca Muerta?
B: Vaca Muerta empezó a tener cierta significación en 2010. El Presal tiene un tiempo de investigación y desarrollo mucho más largo, ya lleva muchísimos años, desde los 60. Seguramente, han cometido muchísimos errores y han puesto muchísima plata. En eso sí se parece a Vaca Muerta. Hacen falta muchos años y mucha plata. La perforación y todo el tema petrolero en la Argentina son carísimos a nivel internacional. Cuesta dos o tres veces más perforar un pozo acá.

—¿Por qué?
B: Por los costos internos. El mismo pozo que en Estados Unidos cuesta seis, siete, ocho millones de dólares, acá sale 15, 20 millones.

—No debe ser sólo un problema del tipo de cambio, porque si en lugar de tomar el dólar a $ 6 se tomara a $ 10. Si uno corrigiera el dólar y lo llevara a $ 10; en vez de costar US$ 20 millones, costarían 12, pero siempre el doble que en EE.UU. Evidentemente, hay otro problema.
B: Hay ineficiencia. La operación petrolera en la Argentina es tremendamente ineficiente. Tenemos que tener más personal porque el gremio lo exige. Ahora hay equipos nuevos que se manejan con dos o tres personas, y acá tenemos que usar seis u ocho. Y el costo de mano de obra, que antes era 40% o 50% de la perforación, hoy es el 70%. Además, la eficiencia se mide por cómo la gente trabaja. Parece que ahora estuvieran trabajando con música clásica (risas).

Eduardo Eurnekian, Bulgheroni es un experto en petróleo y usted tiene una actitud más diversificada en el campo de los negocios, que podría ser más comparable a Eskenazi entrando en YPF hace unos años. ¿Usted hubiese entrado en la situación en que lo hizo Eskenazi?
Eduardo Eurnekian: Fuera de dudas que sí.

—Y hoy, en retrospectiva, ¿cree que a usted no le hubiese pasado lo mismo?
Eduardo Eurnekian: Me parece que era un buen negocio e hizo muy bien en entrar. Lo que sucedió después es un problema ya de circunstancias que yo ni valoro ni juzgo. Eso depende de las actitudes de cada uno, que puede tener finales iguales o distintas. Pero fue una actitud inteligente, hizo bien en entrar, hizo una apuesta importante al país. Ahora, desarrollo, los contratos, las circunstancias políticas… Esto va más allá.

Anuncios